En la Región Mixteca, unión de tres estados: Puebla, Guerrero y Oaxaca,
existe una gran riqueza gastronómica. Los más exquisitos platillos, de
agrado regional y nacional, manifiestan su esplendor gustativo en la
cocina familiar y comunitaria. Conforme se va recorriendo la Mixteca,
nos vamos deleitando con cada uno de los deliciosos guisos que hacen del
paladar un receptáculo de lo más sabroso e
inigualable. De acuerdo a la temporada de lluvias o a la época de
sequía, van surgiendo algunos alimentos que complementan la alimentación
de los mixtecos. Afortunadamente, la lluvia trae consigo una gran
variedad de alimentos nutritivos que surgen del campo y que con la
creatividad de la mujer mixteca, se convierten en magníficos manjares.
Desde la época precolombina, la alimentación fundamental de los
mixtecos, se basa en el maíz, el frijol, el chile y la calabaza.
Posteriormente, en la época de la colonia, se agregaron otros alimentos
de origen animal y vegetal de descendencia europea. Uniendo los
alimentos de origen mixteco con los alimentos de procedencia exterior,
tenemos una gran gama de platillos suculentos. Cabe aclarar que la
mayoría de platillos no son de consumo habitual o común ya que solamente
se disfrutan en fiestas o adquiriéndolos en el mercado.
En la gastronomía mixteca hallamos la mejor riqueza alimenticia, por
ejemplo: las deliciosas tlayudas con asiento, tasajo o manitas de
puerco; el inigualable mole negro, el ameno estofado, el agradable
coloradito, el deleitable tasajo asado, la encantadora carne enchilada,
la fascinante alegría, los maravillosos chiles rellenos, los exquisitos
nopales en escabeche, empanadas de flor de calabaza, de queso, de quesillo, de chorizo, con papas y de
hongos; la rica barbacoa de chivo y de borrego, el refrescante tejate;
las maravillosas aguas frescas de nopal, jamaica, limón, naranja,
sandía, horchata, melón, papaya, piña, pitaya, chilacoyote, manzana,
durazno, mango, guayaba; la fascinante salsa de panal, el extraordinario
pollo enchilado; el típico chile ajo rojo, verde, amarillo y con
verdolagas; las atractivas calabacitas con carne de puerco, el estupendo
guisado de papas; las incomparables pitayas, los fascinantes codornices
asados, la tradicional torta de camarón, las típicas memelitas de
frijol, los riquísimos elotes preparados, las fantásticas nieves, los
sabrosísimos dulces; la embriagadora mermelada de membrillo, de durazno
de jamaica y de tejocote; el extraordinario queso botanero, las
apreciables chalupas; los inigualables tamales de elote, de mole, de
salsa, de rajas, de dulce, de frijol, de iguana; las apreciables
enchiladas rojas y verdes; las entomatadas, las enfrijoladas; las
pitahayas, las verdolagas, los quelites, las calabacitas, el chile
atole, el champurrado, el atole blanco, el pan de pulque, las
palanquetas, las pepitas de calabaza, los tacos tostados,entre otros.
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